En unos meses se celebrará el partido del siglo (otra vez), el clásico o lo
que es lo mismo el Real Madrid Vs. F.C. Barcelona .Y os preguntaréis
¿pero por qué tratan este tema en un blog sobre energía eléctrica? ¡Muy
simple! En unos años este partido podría convertirse en una nueva
fuente de electricidad gratuita y ecológica. ¿Sorprendidos? ¡Seguid
leyendo!
Este año el Clásico llega con el aliciente de poder traducirse en la
consecución de la Liga 2012-2013 con toda la tensión que esto produce
entre ambas aficiones que gritarán, saltarán, maldecirán y/o
celebrarán efusivamente…y todas estas actividades ¡producen
electricidad! ¿Os imagináis poder traducir todo esto en una fuente de
energía?
Aunque os sorprenda, en unos años esto podría convertirse en una
realidad. Y decimos en unos años, no porque la tecnología no esté
inventada (que lo está) sino porque aún se encuentra en fase de
desarrollo. ¿Queréis conocer algunas?
¡APROVECHA TUS GRITOS! (Y los de tus vecinos)
Otra cosa no, pero seguro que en tanto en el estadio como en bares,
peñas y casas más de uno se dejará la voz animando a su equipo. Pues los
científicos del Instituto de Nanotecnología de la Universidad
Sungkyunkan de Seúl, están desarrollando un sistema que recargará las baterías de los teléfonos móviles convirtiendo el sonido en electricidad.
Si bien es cierto que el único prototipo creado hasta la fecha ha
conseguido generar 50 milivoltios a partir de un ruido superior a los
100 decibelios, sus desarrolladores están trabajando para ampliar su
capacidad de producción.
¿Convertir sonidos en electricidad? Entonces, ¿mi voz puede prender un foco?
Sí, podría… No es que las palabras estén cargadas de energía eléctrica, pero pueden producirla. Y el invento de la radio se fundamenta en eso, en recoger los sonidos con micrófonos para transformarlos en electricidad que luego volvemos a convertir en sonidos con los altavoces. Tanto los micrófonos como los altavoces y otros muchos equipos usados en la radio, basan su funcionamiento en el principio del electromagnetismo.
Para entender este principio, tenemos que remontarnos unos siglos atrás, hasta el XIX, cuando el físico danés Hans Oersted (1777-1851), fue el primero en relacionar la electricidad con el magnetismo. Un día, en su laboratorio, pasó accidentalmente un cable con corriente al lado de la aguja imantada de una brújula. Para su sorpresa, la aguja se movió. Siguió investigando y llegó a la conclusión de que al pasar una corriente eléctrica por un cable o conductor, alrededor de éste se genera un campo magnético que lo hace actuar como un imán. Ya en la naturaleza se conocían minerales, como la magnetita, que tenían por sí mismos propiedades magnéticas, pero ahora podríamos construir imanes con ayuda de la electricidad.
Si alrededor de un trozo de hierro enrollamos un cable (bobina) por el que hacemos circular una corriente eléctrica, este hierro se magnetiza atrayendo o repeliendo a otros metales, igual que un imán natural. Son los electroimanes.
El principio del electromagnetismo funciona también de forma inversa. Si movemos el cable o bobina dentro de un campo magnético (como el que genera un imán), en ese cable se inducirá una corriente eléctrica. Esto es lo que sucede con los micrófonos. La voz produce vibraciones que viajan por el aire. Esas ondas sonoras son capaces de mover diferentes membranas naturales, como la del tímpano, y otras artificiales, como el diafragma de un micrófono. Este diafragma está conectado a un cable muy fino (bobina) que a su vez se enrolla alrededor de un imán. Las vibraciones que producen los sonidos en la membrana desplazan la bobina dentro del campo magnético y estos movimientos generan en ella una corriente eléctrica por el principio del electromagnetismo. Este sistema es capaz de “traducir” o transformar la energía mecánica de las ondas sonoras en electricidad.
A la salida del micrófono tenemos un cable con dos conductores. ¿Qué crees que transportan? Corrientes eléctricas de muy baja intensidad. Los sonidos convertidos en electricidad entran en la consola. En ella podemos subir el volumen, que se consigue aumentando la amplitud de esas ondas eléctricas. O podemos ecualizarlas, efecto que se logra variando la frecuencia de las mismas ondas.
La electricidad sale de la consola por otros dos cables que conectamos a un amplificador. Aunque en la consola modifiquemos el volumen, la onda sigue teniendo tensiones eléctricas muy pequeñas. Al amplificarlas, crece la corriente eléctrica de las ondas consiguiendo una potencia mayor de sonido.
Del amplificador salen unos cables, todavía con electricidad, que llevamos a los altavoces. El altavoz o parlante no es más que una especie de cuerda vocal. Es una membrana conectada a una bobina que recibe corriente eléctrica, lo que hace vibrar a la membrana generando ondas que mueven las partículas que hay en el aire llevando a nuestros oídos… ¡sonidos!
El micrófono y el altavoz son dispositivos inversos. El primero recoge sonido y lo transforma en electricidad y el segundo transforma esa electricidad en sonido. A estos equipos les llamamos transductores.